|
Dos obreros inmigrantes sepultados en una obra de Águilas, sin esperanzas de sacarlos con vida, es el trágico balance de la jornada de ayer en el ámbito laboral murciano. Un trabajador magrebí y otro rumano son hoy las victimas de la lacra empresarial en esta región. Los medios de comunicación y las distintas autoridades, antes de poder siquiera acceder a los cuerpos sin vida de estos dos trabajadores, hacen ya sus juicios de valor y achacan este accidente a la negligencia de los dos sepultados por tirar un muro de carga, que fue lo que provoco el derrumbe. La cuestión es: ¿Quién ordeno eliminar ese muro de contención?, ¿Quién tenia trabajando sin ninguna medida de seguridad a estos dos trabajadores?, ¿Quién juzgara a la inspección de trabajo por su desidia y dejadez, siendo esta última la máxima responsable de estos accidentes? Lo único que sabemos con certeza es que los muertos somos los de siempre. Daremos algunas cifras para ilustrar el panorama de la siniestralidad laboral (año 2007); en el Estado español fueron 1191 los muertos en el trabajo. En Murcia, que es una de las Regiones que ocupan los primeros lugares en este penoso ranking, 56 accidentes mortales, de los que 19 produjeron ‘in itinere’, lo que supone un incremento del 19,1 por ciento respecto a 2006, se produjeron un total de 60.107 accidentes de trabajo, de los que 31.396 causaron baja (un 2,6 por ciento más). De estos últimos, 31.004 fueron leves (2,6 por ciento más que en 2006) y 309 fueron graves, lo que representa un incremento del 3,3 por ciento. La eventualidad, la subcontratación, horas extras, destajos, falta de seguridad y prevención, el acoso laboral, el miedo al despido...son algunas de las principales causas directas de esta lacra social. Empresarios sin escrúpulos poniendo en la cuerda floja a los trabajadores a cuenta de ampliar sus beneficios económicos. Administraciones incompetentes (Junta de Comunidades y esos mal llamados sindicatos) firmando leyes cara a la galería, con unos anuncios muy bonitos para la TV, con sus cursillos, dossieres, estudios..., haciendo otro vil negocio de nuestras miserias. Subdelegación del Gobierno mirando hacia otro lado, ocultando información, reprimiendo a los que luchan contra éste y otros desórdenes sociales... Sólo la acción decidida de los trabajadores va a poner fin a este siniestro terrorismo. Sin intermediarios de ningún tipo. El capitalismo nos sigue exprimiendo en su beneficio sin importarle siquiera nuestras vidas. ¡ES HORA DE DECIR BASTA! NINGÚN "ACCIDENTE" SIN RESPUESTA |